Por la protección de los sebadales canarios
A día de hoy, lo único que impide a las administraciones empezar con las obras del puerto de Granadilla es la protección que tiene la seba como especie, al estar incluida en el Catálogo canario de especies amenazadas.
El Gobierno de Canarias pretende desproteger la parte del sebadal de Granadilla (el más importante de Tenerife y uno de los primeros de Canarias) que quedaría sepultado por el puerto y además rebajar el nivel de protección de todos los sebadales del Archipiélago. El argumento por parte del Consejero de Medio Ambiente es que el sebadal en Canarias se encuentra mejor que nunca, y hablan de una población total de 400 km2. Frente a este argumento, el mundo científico de Canarias ha puesto las cosas en su sitio, y se ha presentado públicamente un informe que desmiente de forma contundente que el sebadal se encuentra en buena situación, y por contra, hablan de una población en absoluta regresión y que como mucho no llegaría a 60 km2, siete veces menos de lo que dice el Gobierno canario. Estos relevantes científicos solicitan al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino que se declare a los sebadales de Canarias como hábitat en peligro de desaparición.